Theo van Doesburg Disfruto observando los automáticos y prudentes movimientos de los sonámbulos. Estos movimientos son visiblemente más seguros que los tick-tack de los instrumentos telegráficos ejecutados conscientemente, aunque estos últimos logren satisfacer nuestras necesidades de espacio y tiempo de forma admirable.
Aldo Camini empezó a publicar Caminoscopia en De Stijl en 1921. Con este nuevo alter ego, Theo van Doesburg se proporcionaría a sí mismo una nueva identidad [1] para poder incluir su antifilosofía dadá en la publicación neoplástica.
